Oligosacáridos en nutrición infantil: fórmula infantil, alimentación complementaria y del adolescente
Se han revisado los ensayos clínicos, aleatorizados y controlados sobre la adición de oligosacáridos (OS) en la nutrición infantil. La adición de la mezcla prebiótica de fructoligosacáridos (FOS) y galactoligosacáridos (GOS) a la fórmula infantil y de continuación aumenta el número total de bifidobacterias en heces y disminuye la consistencia de éstas. La fórmula infantil suplementada con 1,5 g/L de FOS es más bifidogénica que 3 g/L, y la adición de OS ácidos no tiene efecto sobre la flora intestinal. Una mezcla de GOS/FOS (0,8 g/L) en una fórmula de proteína hidrolizada reduce la incidencia de dermatitis atópica durante los primeros 6 meses. Los suplementos de FOS añadidos al cereal son bien tolerados y favorecen las deposiciones más frecuentes y blandas. Finalmente, la adición de oligofructosa en adolescentes puede mejorar la absorción de calcio. En resumen, la mayoría de los estudios demuestran que la adición de OS es bifidogénica y produce unas heces más blandas, pero, salvo un trabajo sobre la atopia, no hay datos clínicos que permitan recomendar el empleo general de suplementación de OS en la alimentación infantil.1.
La leche materna (LM) es el alimento idóneo para el bebé por sus ventajas psicológicas, afectivas, económicos, sociales, inmunológicas, protectoras (contra enfermedades crónicas no transmisibles y alergias), además facilita el desarrollo de los sistemas neurológico, inmune y gastrointestinal1-5. Por los efectos positivos de la LM en el lactante, la Organización Mundial de la Salud6 y la Academia Americana de Pediatría2, la recomiendan exclusivamente hasta los seis meses y complementaria mínimo hasta el año7. No obstante, hay situaciones donde no es posible suministrarla, ejemplo: madres con cáncer, tuberculosis, VIH y depresión, insuficiente producción o por actividades relacionadas con la vida personal o profesional de la mamá8.
En la reunión de expertos sobre alimentación del lactante (OPS, OMS, & CESNI, 1993)9, se acordó que cuando sea imposible alimentar a un bebé con LM, se deben usar sucedáneos, siendo la primera opción las fórmulas infantiles (FI) y como segunda opción leche de vaca diluida y fortificada. Sin embargo, debido al alto costo de las FI, las familias, especialmente las de bajos recursos económicos, se ven obligadas a recurrir a la leche de vaca entera (LVE) como la primera opción de alimentación, pero es de anotar que las diferencias nutricionales de la LM con la LV son elevadas y si la segunda no se modifica correctamente para que brinde al lactante todos los requerimientos nutricionales de manera adecuada, puede causar efectos adversos en el lactante; la LM por ejemplo, tiene mayor contenido de carbohidratos y grasa y menor de proteínas comparada con la LV, respecto a los micronutrientes, la LM tiene menor aporte de estos, especialmente de minerales, pero de mayor biodisponibilidad10.
En lactantes alimentados con LVE sin modificar se han reportado anemias8,11-13, sangrado intestinal14,15, deshidratación, daño renal16 y alergias17, es por esto que algunos comités relacionados con la alimentación del lactante han concluido que la LV sin modificar, no debe administrarse durante el primer año de vida9, sin embargo, también es importante informar que debido al costo de las FI, muchas familias preparan el biberón con éstas, pero de forma más diluida, situación que tampoco es favorable para el bebé debido a que él no recibe los nutrientes en la cantidad suficiente; esta situación es muy común en la población colombiana y posiblemente a nivel mundial.
Muchas familias cuyos ingresos no alcanzan para cubrir todas las necesidades de la canasta familiar dicen: para poder alimentar al bebe debemos comprar un tarro (FI) que vale entre 10% al 15% de una salario mínimo legal vigente según la marca del producto y este dura 15 días en promedio, toca hacerlo rendir mucho; este testimonio es indicativo de que la FI está siendo diluida, pues una FI preparada según recomendaciones del fabricante para que aporte todos los nutrientes al lactante dura en promedio tres días, además las madres reconocen que sus bebés tienen problemas nutricionales, por lo anterior los producto diseñado deben ser de bajo costo para que sean más asequible a las poblaciones vulnerables, permitiendo además un adecuado crecimiento del lactante sin detrimento de la salud, contribuyendo de este modo con la seguridad alimentaria y nutricional de las comunidades.
Todo lo antepuesto describe un problema nutricional el cual debe ser tratado si deseamos disminuir el riesgo de déficit nutricional en la población infantil, por lo tanto este trabajo tuvo como objetivo diseñar y desarrollar dos fórmulas líquidas con LVE modificada, pasteurizada y de bajo costo para niños de 0 – 5 meses y de 6 - 12 meses, que aporte los requerimientos diarios de macronutrientes y algunos micronutrientes (ácido fólico, zinc, calcio y hierro) y que a su vez, permita un adecuado crecimiento según los parámetros de la OMS y además, sea más asequibles a las poblaciones.
Materiales y métodos
El proyecto se hizo en dos fases y se tuvo en cuenta la elaboración de dos formulaciones, una para bebés de 0-5 meses y otra para bebés de 6-12 meses, debido a que los requerimientos nutricionales en ambos grupos varían.
Fase 1: Formulación y elaboración del producto
Inicialmente se estableció el aporte nutricional de las dos formulaciones, basados en la normatividad internacional y nacional actuales (Codex Alimentarius-Resolución 11488 de 1984), el aporte nutricional de otras FI expedidas actualmente en el mercado, además del aporte nutricional de la LM; los nutrientes que se tuvieron en cuenta fueron: proteínas, grasas, carbohidratos y algunos micronutrientes, específicamente aquellos que pudiera afectarse en su contenido por el proceso de elaboración o cuyo contenido es bajo en la LVE, como el hierro.
Materiales. LV sin higienizar, maltodextrina, aceite de canola, micronutrientes aminoquelados (hierro y zinc), lecitina de soya y monoglicéridos, las cantidades de estos materiales varían según la necesidad nutricional del lactante, las cuales dependen de la edad, entre 0 y 5 meses 29 días y mayores de 6 meses hasta 12 meses de nacidos.
Equipos. Pasteurizador, capacidad:250 lt/h, deplacas, homogenizador, capacidad:4 m3/h, acumulador de hielo, capacidad:560 lb de hielo, caldera capacidad:5 HP. La línea de proceso fue en sistema cerrado y el envasado se hizo de forma manual bajo las BPM (Decreto 3075/97), las muestras se almacenaron en refrigeración a 4°C en recipientes de dos litros de polietileno de alta densidad pigmentados.
Procedimiento. Por cada formulación (fórmula para lactantes de 0-5 meses y fórmula para lactantes de 6-12 meses) se produjeron 200 L. Todos los ingredientes se mezclaron y posteriormente se agitaron hasta su total incorporación. La mezcla obtenida se homogenizó a una presión de 1.500 PSI, luego se pasteurizó a 75°C por 15 segundos y se envasó a 7 °C en garrafas de pet con capacidad de dos L y se conservaron en refrigeración a 4°C.
Pruebas de calidad aplicadas a los dos productos
Pruebas microbiológicas. Se realizaron bajo la normativa colombiana, Resolución 0616 que aplica para todas las leches que se expenden en el país y la Resolución 11488/198418, que aplica alimentos destinados para lactantes.
Los métodos estuvieron basados en las Normas Técnicas Colombianas 4132, 4519, 4679, 4779 y la 451619-23. Se solicitó recuento de aerobios mesófilos, de mohos y levaduras, coliformes totales, coliformes fecales, Staphylococcus aureus coagulasa (+), Bacillus cereus y detección de Salmonella spp/25g.
Prueba sensorial. Se realizó una prueba descriptiva, ejecutada por un panel de expertos, se trabajó con una escala de respuesta cuantitativa bajo las normas NTC 3932 y 532824,25. Se evalúo olor y aroma característico, olor y aroma objetable, sabor característico, sabor objetable y de acuerdo a los parámetros anteriormente mencionados, se definió la calidad general. La escala de intensidad empleada fue: 0 significa "ausente",1 y 2 corresponde a "leve", 3 a "media-baja", 4 a "media", 5 a "media-alta" y finalmente > 6 corresponde a "intensa". Según datos suministrados por el laboratorio de la fundación INTAL.
La finalidad de la prueba fue identificar, cuales son los atributos del alimento y medir la intensidad de los mismos, además con ella se pueden identificar y describir los atributos de una muestra o muestras particulares y evaluar aceptación del producto por parte del consumidor, uno de los mayores objetivos del proyecto, incluyendo evaluación en el deterioro del mismo y su no aceptación por parte del consumidor, debido al deterioro del alimento.
Pruebas bromatológicas. Se cuantificó: proteína, grasa y carbohidratos totales, humedad, ácido fólico, hierro, calcio y zinc. Estas pruebas fueron realizadas en el laboratorio Delivery Tecnologies y los métodos empleados para ello fueron los determinados por el laboratorio (espectrofotometría, absorción atómica y HPL, según protocolos de la AOAC y adaptados).
Fase 2: Verificar el efecto de las fórmulas en el crecimiento de los lactantes
Después de formulados y elaborados los dos productos y con sus respectivas pruebas de calidad, se hizo un estudio exploratorio con siete lactantes menores de 10 meses, (tres niños y cuatro niñas), que asistían todo el día a una ONG, de lunes a viernes. Los criterios de inclusión fueron: bebés nacidos a término, sin patología graves como enfermedades cardiovascular, renales, alergias alimentarías y especialmente, alergia a la proteína de la leche, que no hubiesen presentado episodios agudos de diarrea o vómito en el último mes y que no sobrepasen la edad de 10 meses, obtener consentimiento informado por parte de los parientes del bebé, madre, padre o su cuidador. El estudio se realizó durante dos meses (tiempo en el cual se puede estimar cambios en el crecimiento), a cada lactante se le brindó la formulación según su edad (fórmula de 0-5 meses o la de 6 -12 meses).
A cada bebé se le realizaron medidas antropométricas para evaluar su crecimiento normal (peso y talla). La toma del peso se realizó con pesabebés con sensibilidad de 20 g, la talla con infantómetro portátil de aluminio y pieza móvil para menores de dos años, con sensibilidad de 1mm. Cada toma antropométrica se efectuó dos veces y en caso de encontrar diferencias que superen las tolerancias establecidas (estatura dos mm y peso corporal: 300 g), se ejecutó una tercera medición. La clasificación antropométrica se hizo según parámetros de la OMS. Se utilizaron las siguientes variables respuesta: peso/edad, talla/edad y peso/talla. La toma de medidas antropométricas la realizó personal con experiencia en el caso.
Los bebés fueron atendidos por nutricionista, enfermera y médico pediatra alergólogo, quién efectúo las evaluaciones médicas y determinó si el lactante podía estar en el estudio, y con disponibilidad de 24 horas para atender cualquier urgencia. Las madres recibieron indicaciones escritas sobre la forma de suministrar el producto durante los días que los niños no asistían a la ONG, con el fin de estandarizar la ingestión y garantizar que él recibiera los nutrientes necesarios. El bebé recibió un suplemento multivitamínico que le aportará los micronutrientes faltantes en la formulación.
El cumplimiento de la intervención se vigiló a partir de la valoración de la ingestión del producto por medio de una bitácora de consumo de alimentos, dónde se reportaba la cantidad de formulación o alimentos no consumidos por el lactante. La aceptabilidad fue registrada en términos del porcentaje de consumo del producto día por bebé (cantidad ofrecida día/cantidad dejada día) x 100).
Se consideró cumplimiento cuando cada participante consumió al menos el 90% de lo establecido en el plan de alimentación. Se controló la presencia de eventos adversos por entrevistas realizadas semanalmente a las madres o cuidadores del bebé, con preguntas sobre aceptación del producto, presencia de diarrea, vómito, eczema, episodios de urticaria y posible manifestación de inflamación estomacal.
Entre las consideraciones éticas se tuvo presente la Declaración de Helsinki 2008, Resolución 008430 de 1993 del Ministerio Nacional de Salud, Decreto 2378 de 2008 y la aprobación de los Comités de Ética de la Universidad de Antioquia y del Laboratorio Delivery Tecnologies.
Después de obtenidos los productos con todas las especificaciones técnicas y pruebas de calidad se realizó su respectivo costeo. Se aplicó estadística descriptiva y las variables se describen mediante promedios, frecuencias y porcentajes. Se empleó el programa SPSS versión 20.
Los resultados sensoriales obtenidos, confirman que, tanto el proceso, como las materias primas empleadas, no tuvieron un impacto negativo en la calidad y aceptación del producto, pues la aprobación por parte del panel de evaluación fue satisfactoria en todos los parámetros evaluados. El 100% de los panelistas calificaron las fórmulas con buena calidad general, después de valorar los descriptores de olor y sabor característicos a leche.
Bromatológicos. En ambas formulaciones por cada 100 calorías, se encontró que con respecto a los micronutrientes, la proteína y los carbohidratos cumple con el rango establecido por la Resolución 1148826, y el Codex, sin embargo la grasa se encontró en promedio 0,5 g por encima del valor máximo indicado por ambas normas. Con relación a los micronutrientes, el hierro está bajo los rangos establecidos por el Codex y por encima de lo establecido en la Resolución 11488/84; el calcio y zinc, se encontraron por encima del límite mínimo señalado por las dos normas, sin embargo como no hay dato sobre el valor máximo para los tres micronutrientes, estos contenidos están dando cumplimiento con lo establecido en la norma, pues si cumple en los contenidos mínimos. (Tabla 3)
Antropométricos. Los siete lactantes mostraron crecimiento constante, continuando su patrón de crecimiento (peso y talla) igual a cuando ingresaron al estudio, según clasificación de la OMS. La tabla 4 reporta la evolución del peso y la talla del niño en cada toma, mostrando un aumento de estos con vías a lograr una talla y un peso adecuado para la edad durante el tiempo que recibieron el tratamiento, la tabla 5 muestra la clasificación del estado nutricional según la OMS27.
REFERENCIAS:
Vitoria I. Oligosacáridos en leche humana. Acta Pediatr Esp. 2007. 2. Diplock AT, Aggett PJ, Ashwell M, Bornet F, Fern EB, Roberfroid MB. International Life Sciences Institute. Scientific concepts of functional foods in Europe: consensus document. Br J Nutr. 1999; 81 Supl 1: 1-27.
No hay comentarios:
Publicar un comentario